En México, desde mediados de los años 90s hasta el 2005, aproximadamente, cuando el Gobierno Federal por diferentes secretarias de estado comenzó a subsidiar proyectos de ecoturismo, sus primeros esfuerzos se concentraron principalmente en infraestructura. ¿Por qué? Porque la infraestructura es una inversión gubernamental visible, políticamente redituable y donde los altos montos disponibles para “turismo alternativo”, en ese entonces, eran más fáciles de gastar en el corto plazo. Esto trajo consigo la “epidemia de la cabañitis” que invadió a todo nuestro país, teniendo como resultado proyectos turísticos sin un producto definido, con infraestructura costosa para mantener y la ausencia de turistas. Tenemos múltiples ejemplos en México que NUNCA han recibido turistas desde que se construyeron.
La cabañitis no es consecuencia solamente de las malas inversiones gubernamentales, fue también producto de una mala asesoría, y malinterpretaciones de ejidatarios y comuneros que pensaban que entre más cabañas más turistas vendrían. Esta situación llevó a las instancias gubernamentales a replantear sus reglas de operación a tal grado que varias dejaron de subsidiar infraestructura.
En muchos casos el fracaso de la infraestructura se debió a que el producto turístico y el mercado objetivo al cual estaba dirigido no requería del servicio de hospedaje. Un claro ejemplo de falta de planeación. Por ejemplo una cabañas en el estado de Michoacán en camino al santuario de la mariposa monarca de El Rosario, en la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, nunca fueron utilizadas por estar fuera de la vista, mal acceso a ellas y todos los visitantes van por un solo día al santuario y se hospedan en Zitacuaro o Angangueo.
Reflexionando sobre estos puntos, cuáles son las recomendaciones que puedo dar: (1) definir claramente el producto ecoturístico y analizar si es necesario el alojamiento (y cualquier otra infraestructura de alta inversión), (2) conocer la posición de la empresa ecoturística dentro del sistema turístico, (3) no pensar directamente en cabañas o habitaciones de alta inversión (siempre esta la alternativa de área de acampado), y (4) si se decide tener servicio de alojamiento buscar que éste sea original y en si mismo atractivo, contribuyendo a la experiencia del turista.
Saludos...Allan Rhodes.
arriba..