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Ante la crisis financiera que se ha desatado en todo el mundo, la baja de todas las bolsas de valores, la bancarrota de instituciones financieras, el rescate al sistema bancario y sus principales efectos en la macroeconomía y en poco tiempo en la microeconomía de países generadores de turismo y receptores de turismo; ¿Cuál es la perspectiva de desarrollo del ecoturismo en México y otros países latinos?
Como se escucha en el el video la Secretaria de Turismo Federal de México ya pronostica una baja en el arribo de turistas internacionales a nuestro país. Como ejemplo la Riviera Maya que recibe, fuera de la frontera norte, el mayor número de llegadas de turismo internacional, principalmente de Estados Unidos. Si la crisis se empieza a notar en nuestro destino más importante de sol y playa, qué debemos esperar del segmento de turismo de naturaleza que ni siquiera está posicionado internacionalmente. Como ejemplo el caso del turismo rural en España donde se observa algunos cambios en los hábitos de la gente como: reducir el tiempo de estancia y la búsqueda de destinos o productos turísticos más baratos.
¿Cuál sería entonces una guía ante la crisis para el ecoturismo en México? ¿Qué debemos hacer? ¿Sobre qué debemos estar atentos? ¿Cómo podemos prevenir?
Yo pienso que debemos de reforzar nuestra visión mercadológica como pequeños empresarios del ecoturismo. Lo que quiero decir es que como primer paso debemos tener una gran claridad sobre el sistema turístico en el que estamos insertos, nuestra empresa. Entender el sistema local, regional, nacional e internacional. Yo en estos tiempos de crisis me concentraría hasta el sistema turístico nacional. Pero primero un poco sobre lo que es el sistema turístico:
El académico y autor Neil Leiper aplicó la teoría de sistema para entender y explicar el turismo. Su modelo más sencillo es el que acabamos de presentar donde nos dice que en el turismo existen tres regiones: generadoras, destino y tránsito. Todas estas rodeadas por una serie de entornos naturales, sociales, políticos, tecnológicos y económicos. Para ello un par de ejemplos: el conflicto político-social en Oaxaca, México, que es una región destino, vio altamente afectada su industria turística. Nadie quería ir a Oaxaca y aún ahora esta todavía en proceso de recuperación. Otro ejemplo es el huracán Wilma que destruyo Cancún y también provocó una disminución drástica en el flujo de turísticas al destino. Estos son dos ejemplos de como los entornos pueden afectar negativamente el flujo de visitantes a regiones destino. La situación financiera y económica mundial es el entorno que va afectar tanto a las regiones generadoras y destino. En el caso de México que más del 80% de sus visitantes internacionales son Norteamericanos, la crisis y recesión en EEUU disminuirá el arribo significativamente, pero por otra parte al subir el dólar en comparación con el peso, nos volvemos un destino más "barato".
Por otro lado algo que es importante hacer notar es la resilencia del turismo, tanto del viajero como de la industria turística. En otras palabras, tiene una gran capacidad el sistema de recuperarse en el corto plazo. Será la poca memoria histórica que tenemos o la necesidad natural de salir y conocer el mundo.
Se lo que sea, al entender el sistema turístico donde estamos insertos y los entornos que están afectando tanto a nuestro destino como al región generadora que nos visita, el siguiente paso es definir una estrategia efectiva para mantener la ocupación necesaria para que sigamos teniendo un negocio redituable. En el caso de la crisis actual, debemos dirigir la mirada al mercado doméstico (nacional) que representa en el México el 80% del movimiento turístico. Tenemos que integrar una oferta turística atractiva para los centros poblacionales más importantes del país y diversificarnos dando servicio también a los polos turísticos tradicionales de turismo de sol y playa y cultural en los cuales si está posicionado México. Debemos disminuir nuestros precios para que sean más competitivos a los ojos del consumidor y presentar propuesta de estancias más cortas. Tenemos que segmentar a nuestros mercados meta con mayor claridad: parejas profesionistas casados y sin hijos de la Ciudad de México que buscan experiencias anti estresantes, o adultos de la tercera edad activos y que buscan actividades accesibles y de convivencia social con otros adultos mayores. En pocas palabras debemos ser MERCADOLÓGICAMENTE MÁS INTELIGENTES.
"Mercadológicamente más inteligentes" implica conocer al mercado local y nacional y proveer de experiencias que ellos busquen, revertir la tendencia de crear una oferta basada sólo en nuestros recursos y luego ver a quién se lo vendo. Para ello tenemos que creer medios de comunicación interactivos para entablar un diálogo y responder rápidamente a sus necesidades. Por ejemplo, por medio de las herramientas del Internet 2.0 construir espacios de conversación con nuestros clientes pasados y potenciales para conocer sus necesidades, expectativas y motivaciones. Brindar un servicio y buscar la evaluación y observaciones al final, necesitamos retroalimentación constante.
En conclusión debemos (1) entender el sistema turístico en que estamos metidos como empresa, (2) estar atentos a los entornos que rodean nuestro sistema, (3) tener una visión de mercado, y (4) construir puentes con nuestros clientes cautivos y potenciales.
Saludos...Allan Rhodes.
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