El enigma de cómo determinar si un proyecto ecoturístico es o no es exitoso – Parte I

Hace algunos años atravesé por un momento crítico en mi carrera profesional. Éste surgió luego de finalizados mis estudios y tras haber participado en los primeros proyectos de desarrollo ecoturístico. No lograba conciliar las diferencias entre la teoría y la práctica de la disciplina, sumado con la frustración de haber tenido que lidiar con algunos casos de corrupción.

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Me preocupaba también, la poca demanda laboral y las pocas iniciativas ecoturísticas disponibles en que participar (condiciones que persisten al día de hoy). Por otra parte, había descubierto que mi nicho estaba ocupado principalmente por ingenieros agrónomos, biólogos y arquitectos quienes a mi razonado parecer carecían de conocimientos suficientes sobre turismo y aún más, sobre los pormenores de las dinámicas del ecoturismo. No obstante, debo confesar que en base a mucho esfuerzo personal he logrado posicionarme e involucrarme en variados proyectos, no sólo de ecoturismo sino también de desarrollo turístico sostenible.

Pero regresando a aquel entonces, me surgieron dos interrogantes: la primera ¿Por qué en un país como Guatemala, con tantos atractivos culturales y naturales de importancia, no proliferaban los proyectos ecoturísticos? y la segunda ¿Por qué la sola definición del término no era suficientemente atractiva para generar más iniciativas de ese tipo? Me dispuse a despejar estas incógnitas.

Mi primer descubrimiento fue que el ecoturismo era percibido por empresarios privados, entidades financieras y agencias de cooperación internacional (a quienes entrevisté) como una actividad de alto riesgo con pocas probabilidades de éxito; y con cierta razón, pues no se disponía de casos exitosos a los cuales recurrir como ejemplo. Por otra parte, el concepto no terminaba de asimilarse en toda su dimensión.

Tal era el punto, que recuerdo muy bien haber participado en reuniones con agencias de cooperación en las que expresaban claramente que ese rubro no entraba dentro de sus prioridades, a pesar que apoyaban iniciativas ambientales. Yo no terminaba de entender esas decisiones si el ecoturismo era concebido y promocionado en Guatemala como “una herramienta eficaz de conservación”, más que como un negocio.

Ahora para el caso de las ONG y entidades gubernamentales relacionadas, éstas le apuestan sin mayor reparo a lo que sea con tal de generar fondos para su sobrevivencia (con algunas excepciones); yo de hecho, no conozco alguna ONG conservacionista en Guatemala que en algún momento no haya querido perfilar algún proyecto ecoturístico.

Me concentré entonces en buscar evidencia de casos exitosos para solventar ese vacío. Los resultados de mi investigación fueron francamente desalentadores, no encontré más que algunos párrafos con valoraciones subjetivas y largas descripciones de indicadores de cumplimiento (es decir: x cantidad de talleres realizados, x número de planes de negocios realizados, x cantidad de personas capacitadas, etc.) que muy poco o en nada me podían demostrar su grado de éxito en función de los objetivos propios del ecoturismo.

Es importante subrayar aquí que en el campo de la ciencia y los negocios, suposiciones sin fundamento técnico o como de forma campechana suele decirse “al ojímetro” resultan inaceptables bajo todo punto de vista.

De esta cuenta decidí dirigir mi búsqueda hacia otro tipo de proyectos, es decir, no ambientales o de ecoturismo. Ahí encontré lo que buscaba. ¿Qué datos contundentes ofrecían éstos documentos que no se observaban en los nuestros? indicadores socio-económicos de impacto. Ese fue mi segundo descubrimiento.

Sirve esta previa reflexión para demostrar que nos encontramos frente a un gran reto, carecemos de datos fehacientes que demuestren que el ecoturismo está incidiendo positivamente en la economía de las personas y en la conservación del medio ambiente y la cultura. Sin esta información resultará cada vez más difícil fomentar y justificar inversiones en nuestro quehacer.

En la segunda parte desarrollaré el caso de San Juan La Laguna (Lago Atitlán. Sololá, Guatemala) que Sergio Aja propone como un caso exitoso de ecoturismo, Episodio 19: Turismo Sostenible en Guatemala, el cual recomiendo mucho que escuchen.

  

Sobre el Autor

Erwin Herdocia Morales es Licenciado en Ecoturismo por la Universidad del Valle de Guatemala y Máster en Ordenamiento Territorial y Gestión Ambiental con Pertinencia Cultural por la Universidad Autónoma de Madrid. Amante del arte, la cultura y la naturaleza. Ha trabajado por más de quince años como consultor en diferentes proyectos de desarrollo turístico y ecoturístico en Centro América.

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11 comments

  • Jon Kohl 2 julio, 2015   Reply →

    Erwin, comparto tu inquietud a la cual agrego mi preocupación eterna que muchas muchas veces se le dice “ecoturismo” a proyectos que son nada más ni menos proyectos basados en la naturaleza. Aparte de esto no pretendo ofrecer respuesta a tu interrogante, pero sí observo que es raro que el verdadero motivo de conservar y el verdadero motivo de lucrarse se unan en la misma persona o empresa. Hay bastantes ONGs que quieren utilizar el turismo como herramienta de conservación pero muchas veces carecen de la perspectiva empresarial o por lo contrario hay muchas empresas que adicionan el concepto del ecoturismo por lo bueno de su marketing o más honestamente porque creen que conservar el patrimonio pero en realidad carecen de la experiencia en adelantar esa misión. Además supongo que el emprendimiento puede consumir la gran parte de su tiempo y energía. Aquí en Costa Rica algunos esfuerzos sí me vienen rápidamente como ejemplos exitosos, como por ejemplo la empresa de rafting Ríos Tropicales la cual ha hecho montones no solo para los ríos y cuencas donde opera sino para la industria a nivel mundial. También considero que la Hacienda Barú que es una reserva privada que se sostiene por el ecoturismo, se ha integrado al Sistema Nacional de Áreas de Conservación y lidera esfuerzos conservacionistas en el corredor biológico donde se encuentra. Ejemplos sí los hay, pero suficientes, es otra pregunta. Espero la segunda parte de tus descubrimientos.

  • Erwin Herdocia 2 julio, 2015   Reply →

    Gracias por compartir tus opiniones Jon las cuales me parecen ad hoc al tema en cuestión. Investigaré sobre los casos exitosos de Costa Rica que mencionas y espero compartir muy pronto los resultados de mi investigación sobre San Juan La Laguna.

    • AMINTA BRIONES 5 julio, 2015   Reply →

      Erwin, muy buen trabajo, creo que todos/as las personas que trabajo por un turismo Sostenible, debemos compartir este tipo de información. Creo que el problema no sólo es para Guatemala, es un mal generalizado. Pués en nuestro caso estudiantes egresados de Turismo Sostenible no encuentran trabajo, lo que le desmotiva, no una percepción de todos los actores del beneficio eque trae el Ecoturismo, no se aprecia como una manera de contribuir al desarrollo económico.

      Nuestros países cuantan con una gran cantidad de recursos turisticos, pero todavia no se visualizan, en el marco del ecoturismo. Aunque tenemos en algunos lugares sobre todo en áreas protegidas que se promueve el ecoturismo.

      • Erwin Herdocia 10 julio, 2015   Reply →

        Hola Aminta, es sin lugar a dudas una de las reflexiones importantes de este artículo.

        En mi opinión y como Allan Rhodes ha dicho en algunas oportunidades, necesitamos volvernos emprendedores del Turismo Sostenible/Ecoturismo, lo que significa en otras palabras ser promotores de este tipo de proyectos e iniciativas.

        Es una realidad que las oportunidades disponibles para ir a trabajar a proyectos existentes son limitadas, así que no se trata de graduarse y salir a buscar trabajo, más bien, se trata de graduarse y empezar a generar proyectos y por qué no hasta ¡tu propia empresa!.

        En el caso del turismo tradicional es más fácil colocarse porque ya existe una plataforma amplia que demanda personal. En el caso del turismo sostenible y el ecoturismo hace falta todavía generar esa plataforma, sin embargo, yo lo veo más como una oportunidad que como un reto ya que nos da mucho campo para la innovación, la creatividad e independencia laboral.

        Me gustaría mucho saber tu nacionalidad y la institución donde estudias/estudiaste.

        Saludos,

  • Manuel Miroglio 11 julio, 2015   Reply →

    Hola Erwin,

    Te sugiero leer este libro : “En busca del ecoturismo. Casos y experiencias del turismo sustentable en México, Costa Rica, Brasil y Australia” de Mauricio Genet Guzmán Chávez y Diego Juárez Bolaños. Explica varios casos exitosos de ecoturismo en diferentes países. Te paso la liga de la casa editorial : http://www.edicioneseon.com.mx/estado/e18.php

    Manuel

    • Erwin Herdocia 12 julio, 2015   Reply →

      ¡Gracias Manuel!

  • Ana Cuéllar 16 julio, 2015   Reply →

    Creo que los temas que expones en tu artículo son una realidad y pienso que es justamente lo que tenemos que empezar a trabajar los del gremio turístico en Guatemala.
    1. Creo que los temas del capital humano del sector turístico y de la falta de indicadores socioeconómicos relacionados a este sector no son un problema del ecoturismo si no del turismo en general. Son datos que necesitamos empezar a generar, pero que creo que son una de las principales tareas de la institución encargada del turismo en el país (el INGUAT).
    2. Actualmente el INGUAT no tiene datos y no aplica aún la cuenta satélite en la cual se miden datos como números de empleos directos e indirectos que genera el turismo, pib per cápita del turismo, datos de turismo interno, datos de (no solo números de hoteles) sino de agencias de turismo, transporte turístico, número de guías, número de restaurantes, de museos, etc, etc.
    3, Creo que todos estos datos ayudarían mucho a que se recobre la confianza en este sector y abrir los ojos de lo que este sector genera y significa para mejorar las calidad de vida de las personas en todo nivel.
    4. En cuanto al capital humano creo que es importantísimo que las instituciones de educación superior, las instituciones públicas, los empleadores y los profesionales todos del sector turístico se coordinen y se reunan y se empiece a hablar de este tema. Empezando por que los empleadores conozcan los perfiles de los estudiantes del turismo, que las instituciones de educación superior sepan las necesidades de los empleadores y así impartan conocimientos de lo que los empleadores requieren y necesitan, que hayan más espacios para prácticas profesionales y que por último las instituciones públicas (un empleador más) sirvan de nexo, para difundir información, para ordenar y para influir en políticas públicas que ayuden a desarrollar este sector de forma ordenada.

    • Erwin Herdocia 18 julio, 2015   Reply →

      Absolutamente de acuerdo contigo estimada Ana Virginia. Deseo recalcar, como lo hemos platicado contigo en otros momentos, lo importante e imprescindible que es que las instituciones de educación superior actualicen su pénsum de acuerdo a las necesidades concretas del sector.

      Por otra parte, ante las dificultades que tenemos hoy en día para financiar proyectos meramente de investigación, los trabajos de graduación de los alumnos deberían estar enfocados en llenar este vacío.

      Finalmente, como bien expones el papel del INGUAT es fundamental, esperemos que a través del nuevo Plan Maestro de Turismo Sostenible 2015-2025 se concreten varias de esas iniciativas tan necesarias en el sector.

  • Mario Perén 18 julio, 2015   Reply →

    Estimado Erwin, yo también comparto tu opinión sobre tus frustraciones sobre el desarrollo del ecoturismo en Guatemala y en especial del turismo sostenible, mi experiencia como técnico en el campo del turismo comunitario me encauso a crear mi propia tour operadora, con el fin de compartir los beneficios económicos que generan las actividades turísticas sostenibles a organizaciones comunitarias o bien emprendimientos de servicios turísticos locales. Durante los años que trabaje en INGUAT para fortalecer el desarrollo del turismo comunitario, se elaboraron documentos que en cierta medida aportan datos de la situación del turismo comunitario en Guatemala, de la cual recomiendo el documento sobre “Diagnóstico del turismo comunitario” que evalúa el grado de desarrollo sostenible de 50 destinos de turismo comunitario, con base a un biógrama multidimensional de representación gráfica que analiza el estado de un sistema vivo, este método sustentado en fichas técnicas evaluó: la capacidad organizacional de cada destino turístico, el producto turístico, el marco normativo, la promoción y comercialización de cada uno. De acuerdo a lo anterior, del año 2,007 al 2,011 no se lograron avances significativos a pesar del apoyo económico y acompañamiento que varias organizaciones comunitarias recibieron de cooperación internacional y fondos del estado durante ese periodo, esto nos indicó claramente que era necesario crear un plan estratégico nacional de turismo comunitario sostenible, y sobre todo la voluntad política para operativizar dicho plan, así también identificamos que los modelos de organizaciones NO lucrativos, no respondían a enfoques empresariales, de tal manera la cuantificación del grado de desarrollo sostenible de 50 destinos evaluados, (Desarrollados = A ; Subdesarrollados nivel 1 = B ; Subdesarrollados nivel 2 = C ; Subdesarrollados nivel 3 = D ; No desarrollados = E ) solamente 3 destinos comunitarios se ubican en el grado de Subdesarrollados nivel 1 = B entre los que se ubica San Juan La Laguna, en el departamento de Sololá, con un resultado total del análisis del 46 % de los destinos ubicados en el nivel 3 = Subdesarrollados, lo que nos indicaba la falta de inversión para un desarrollo de turismo sostenible, hasta la fecha a mi juicio no existente en Guatemala. De tal manera aún hace falta establecer líneas claras dentro de la Política Nacional de Turismo, para fortalecer las actividades ecoturísticas, preservando y protegiendo la diversidad biocultural que hasta el momento las comunidades a pesar de sus limitaciones socioeconómicas han conservado. Saludos…

    Mario Perén

  • Erwin Herdocia 20 julio, 2015   Reply →

    Estimado Mario, agradezco mucho tu comentario y la valiosa información que compartes.Sería muy interesante conocer con mayor detalle la metodología utilizada en el estudio que mencionas.

  • Juan Pablo Perasso 31 agosto, 2015   Reply →

    Estimados amigos,
    Estoy proyectando una tesis sobre la instalación de una hostería ecológica, y quisiera me brindaran su parecer acerca del interrogante de si la instalación y funcionamiento de un establecimiento hotelero ecológico puede ser menos costoso que una hostería común y corriente (no sostenible ni ecológica), y al mismo tiempo ser factible y/o rentable?.. Agradezco infinitamente sus pareceres desde todos sus países de origen. Un afectuoso saludos. Juan Pablo.-

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