¿Ecoturismo en el APFF Yum Balam?

Introducción

Esta área natural protegida, bajo la categoría de Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam es mejor conocida por el destino de sol y playa Holbox y por el tiburón ballena. Holbox es una “isla” o ensenada al norte del estado de Quintana Roo, México, que se ha convertido de un apacible pueblo pescador a un efervescente destino turístico “rústico” de playa y con mucha personalidad, sobretodo en los meses de avistamiento del tiburón ballena entre mayo a septiembre de cada año.

 

Holbox

Le llamo un destino rústico de sol y playa porque mantiene sus calles de arena, un crecimiento urbano desordenado y una constante interacción, algunas veces tensa, entre los habitantes originarios, personas nacionales o internacionales quienes lo han hecho su hogar y los turistas. Aunque “rústico”, en materia de hospedaje, uno puede encontrarse con hostales o posadas sencillas, hasta hoteles con habitaciones de varios cientos de dólares por noche. En gastronomía existen cada vez más opciones tanto en el pueblo, como en los hoteles de mayor nivel, y cada año Holbox presume su gastronomía tradicional y de fusión en el Festival Gastronómico de la Isla Holbox.

Holbox, como todo Quintana Roo, ha estado en constante amenaza de un desarrollo turístico altamente impactante (grandes complejos turísticos) tanto en la isla chica (donde actualmente se encuentran todos los servicios turísticos), como en la isla grande (hoy en día un territorio altamente conservado).   La probabilidad de este desarrollo parece latente por intereses económicos internos y externos, y evitado por los instrumentos de manejo del área protegida, los mosquitos y los ambientalistas.

A pesar de todo su carisma, Holbox se ha desarrollado principalmente por el tiburón ballena.

 

Tiburón Ballena

El pez más grande del mundo ha visitado las costas del norte de Quintana Roo desde muchos, muchísimos años atrás; pero a pesar de ser avistado por los pescadores locales de toda la vida nunca se le había considerado nada más que un gran monstruo del mar. Hasta la llegada de algún visionario que estaba en busca del tiburón ballena y describiéndolo a los locales pudieron identificarlo con ese gran pez que llamaban “dominó” por las manchas de su piel.

Turistas listos para el nado con Tiburón Ballena.

Turistas listos para el nado con Tiburón Ballena.

Fue a finales de los años 90’s, principios del Siglo XXI, poco más de 15 años que Holbox se volvió la Capital del Tiburón Ballena. Las calles fueron renombradas, imágenes de arte callejero y los negocios renombrados para apropiarse de tal nombre. Junto con esto sucedieron dos cosas relacionadas al desarrollo y manejo del turismo alrededor del tiburón ballena: (1) una explosión de empresas locales, otras con capital combinado (local y externo) y empresas externas que generaron una competencia constante, y (2) el reto de manejo asumido por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) de definir las reglas para el avistamiento y nado con tiburón ballena en un ejercicio de ordenamiento y regulación en sus inicios participativa.

Las condiciones cambiaron en el mar, en el clima, en algo que hizo que el tiburón ballena se fuera a otros sitios (más cerca del Parque Nacional Isla Contoy contiguo a los mega destinos de Cancún e Isla Mujeres), y con esto Holbox pasó por una contracción de su desarrollo turístico, o al menos lo desaceleró. Aunque de hace dos años a la fecha (2015) el tiburón ballena está de vuelta y el auge turístico es palpable en las temporadas altas y bajas.

 

Laguna de Yalahau

La Laguna de Yalahau, un gran cuerpo de agua entre la costa (y el pueblo de Chiquilá) y la ensenada de Holbox, es un espacio de tránsito con joyas naturales y culturales poco aprovechadas. Las islas de la Pasión y de los Pájaros, son parte del recorrido “tradicional” en la laguna junto con el Ojo de Agua de Yalaháu; pero fuera de estos sitios, existen varios atractivos turísticos ignorados o poco aprovechados como la zona arqueológica de Vista Hermosa. ¿Por qué? ¿Distancia, costo de traslado, falta de difusión? Acaban siendo atractivos complementarios que no pueden competir a la playa y al Tiburón Ballena. Al menos, en las temporadas de avistamiento.

Ojo de Agua de Yalahau

Ojo de Agua de Yalahau

El Reto de Yum Balam

Holbox a pesar de ser uno de los destinos de sol y playa de Quintana Roo menos desarrollados, más rústicos y más humanos aún existente, es también uno de los menos sostenibles: (1) todos los residuos sólidos de la isla (de 4 a 12 toneladas diarias dependiendo de la temporada) se queman a cielo abierto, (2) la energía eléctrica es generada por diesel, (3) la tensión social entre los locales y “los de afuera” es creciente, y (4) las actividades turísticas provistas en el destino (incluyendo el avistamiento y nado con tiburón ballena) tienen muchas áreas de oportunidad para disminuir su impacto negativo. Esto sin incluir el destino de las aguas residuales, la desvinculación de la actividad turística con otras actividades productivas locales, etc.

El tiburón ballena, como fenómeno natural, es un atractivo “inestable” del cual depende un sector económico completo. Por un lado es arriesgado y por otro genera una actitud de aprovechar al máximo y sin límites ahora el recurso antes de que se vaya. Al menos eso parece.

El reto de Yum Balam es complejo: cómo consolidar un destino de sol y playa dentro de un área natural protegida terrestre y marina para que sea sustentable el desarrollo del turismo. ¿Algunas ideas?

 

Autor

Allan Rhodes es Coordinador General y Community Manager de Ecoturismo Genuino, una Comunidad Virtual de Consultores en Ecoturismo. Padre de tres niños, consultor, conferencista y emprendedor.

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