¿Por qué apostar por el storytelling en el turismo?

El contar historias es algo innato en nuestro día a día. ¿Cuántos de nosotros respondimos la pregunta de nuestra madre o padre? ¿Cómo te fue en la escuela? En ese momento nos dieron la puerta abierta a contar nuestras historias. Y si bien es cierto que muchas veces la respuesta se quedó en “Bien…” o “No hicimos nada…”.  Otras ocasiones era el pretexto para contar aventuras, bromas, aprendizajes e inclusive pedir permiso para realizar fiestas, viajes o reuniones.

Contar historias escuela storytelling

Ahí aprendimos a contar historias, en el centro familiar. Ahí nos acostumbramos a recopilar sentimientos, enojos, risas, llantos y tantas otras expresiones. Ahí conectamos con lo que nos importa y lo que nos guía.

Y de esta manera también aprendimos a consumir historias. A escuchar las historias de los demás, de la gente alrededor y las necesidades de otros. ¿Cuántas veces hemos ido a tomar un café o cerveza para escuchar los problemas de otros o que escuchen los nuestros?

El CEPFAMI, Centro Psicoterapéutico Especializado en Terapia Familiar e Individual de Sant Gervasi-Gràcia de Barcelona, nos dice: “Para nosotros, los humanos, las historias son más importante de lo que pensamos ya que las narraciones de alguna manera nos constituyen como referentes de algo o alguien sobre una trama de relatos conectados con las emociones.”. Y al establecer esa comunicación, se crea un vínculo, positivo o negativo, con la persona o entidad que lo genera. Por lo tanto al escuchar o ver historias nos hemos vuelto expertos consumidores de las mismas.

Pero de pronto en la publicidad las marcas y empresas pretenden que olvidemos todo lo que hemos aprendido y reaccionemos a los llamados, claros y sencillos, de una promoción. “Compra ahora y disfruta del Dos Por Uno”, “Ven y vive una experiencia”, “Aprovecha ahora y disfruta con la familia” “Promoción en cuarto doble (más dos menores) de la tranquilidad del mar” O en otras ocasiones ponen una canción pegajosa y a todo volumen, mientras una botarga intenta moverse al ritmo de la misma. Pensando que en nuestra cabeza esta el siguiente mensaje “Claro, como el personaje del Sr. Gordito mueve la cadera, me atrae, me siento seguro. Iré a comprar el paquete para mis siguientes vacaciones…. #Plop.”

la publicidad sin historias storytelling

Para vender vivencias hay que hablar de las historias acontecidas. Fotos, videos, entrevistas, lecturas. Lo que denominamos un elemento detonador o actividad detonadora. Usar las historias para poder acercar el conocimiento de nuestra actividad al prospecto de cliente. Dejarle claro los servicios, instalaciones, seguridad y elementos que requerirá o contará durante su viaje o estancia. Lo que puede esperar y que se espera de su comportamiento dentro de las áreas protegidas. Dentro de la plática buscamos el nacimiento de un diálogo honesto y claro con el cliente final. Generar comunidades de dialogo abierto para exponer preguntas, evaluaciones y críticas de nuestros servicios.

Para lograr experiencias satisfactorias requerimos de historias, y esas historias que sabemos como contar, como aceptar y de donde vienen. Relatos y anécdotas que nos hagan emocionarnos por llevar a cabo alguna aventura, conocer algo, vivir algún momento, probar un sabor nuevo o simplemente relajarnos en una alberca.  Que nos hagan pasar del “Mmmm, deja lo pensamos” al “¿Vamos?.

Es por esto que creo firmemente que la publicidad del ecoturismo debe dejar de ser una serie de mensajes deslindados e inconexos repetidos en todas sus redes sociales y a todos sus mercados. Debe transformarse en historias simples, conmovedores, desafiantes o interesantes que conecten con cada mercado que están destinados y con ello llevar tu mensaje de Ecoturismo a un nuevo concepto de comunicación integral, participativo y bajo demanda con tus clientes.

Autor: 

Victor Zenteno es miembro de Ecoturismo Genuino. Es estratega en comunicación y marketing digital (twitter: @vzenteno/ facebook: Tomatequesillo)

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