La Arquitectura de Remesas y su Impacto en el Turismo Rural

Si algo sobresale hoy en día al recorrer las áreas rurales de Mesoamérica, es el contraste entre aquel paisaje bucólico de antaño de largas extensiones de bosques y cultivos resguardados por pequeñas casas propias de la arquitectura local, contra las ahora nuevas edificaciones que compiten en altura con las montañas e incluso con las leyes de la gravedad.

A diferencia de la década de los 80, en que los conflictos armados internos cambiaron la dinámica migratoria y dieron origen a grandes desplazamientos en la región centroamericana (tanto internos como internacionales); hoy en día, es la crisis laboral la que ha impulsado la migración; la cual, según Castles y Miller[1]: debe su aumento a “los rápidos procesos de cambio económico, demográfico, social, político, cultural y ambiental que surgen de la descolonización, la modernización y el desarrollo desigual”. Los flujos migratorios masivos se asocian también a las devastadoras consecuencias de fenómenos naturales recientes (terremotos, huracanes e inundaciones, entre otros).

Las ‘remesas’ son cantidades de dinero enviadas por emigrantes a sus países de origen. Las cantidades anuales han llegado a ser tan grandes, que en algunos países han desplazado a las exportaciones tradicionales como la principal fuente de ingresos de la economía nacional.

La ‘arquitectura de remesas’ hace referencia a una construcción que combina la necesidad de actuar en el espacio, de demostrar las aspiraciones de fugarse de la pobreza, de mantener viejos hábitos (formas de ver y vivir), así como de alcanzar funcionalidades modernas. Se dice que ésta tiene estatuto propio porque se basa en la relación de imaginarios: lo vivido, lo visto en la experiencia migratoria unido a las imágenes representadas que se trasladan a los familiares que recrean los deseos constructivos; luego, los filtros locales (familiares encargados y constructores) le añaden sus detalles e interpretaciones propias produciendo expresiones arquitectónicas híbridas con un ‘no estilo’ como característica (García, S. y A. Sánchez, 2007[2]; CCEG, 2010[3], Herdocia, E., 2012[4]).

Vista de construcciones modernas en Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango, Guatemala (Fuente: Erwin Herdocia, 2010)

Vista de construcciones modernas
en Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango, Guatemala (Fuente: Erwin Herdocia, 2010)

Según el Centro Cultural de España en Guatemala, más del 60% de las construcciones en América Latina se hacen al ojo del maestro de obras o del albañil con pretensiones de maestro (CCEG, 2010), de manera que la ‘arquitectura sin arquitectos’ no es un tema nuevo como se pudiera creer.

La ‘arquitectura de remesas’ ha sido valorada negativamente por chocar con la estética construida desde posiciones de altura. No obstante, más allá de sus características de gusto no compartido, se debe tener presente que se trata de un esfuerzo de personas que construyen apoyados en un drama social complejo. La ‘casa de remesa’ para quien logra construirla, es un asunto de dignidad.

Algunos aspectos importantes a mencionar sobre estas edificaciones, es que por lo general carecen de cimientos e infraestructura suficientemente sólida para soportar su altura (muchos de ellos sobrepasan los 2 niveles), son construidas en áreas de alta vulnerabilidad (laderas de montañas, por ejemplo) y en una región de por si propensa a desastres naturales.

La transformación que están experimentando las áreas rurales (depositarias de atractivos turísticos de importancia) resulta muy preocupante, se evidencia un crecimiento y desarrollo caótico, un notable deterioro del paisaje y la pérdida de su valor arquitectónico patrimonial; con el consecuente impacto negativo que ello representa para la experiencia turística.

Ante el fenómeno de creciente globalización que se enfrenta en la actualidad, la protección del patrimonio cultural de cualquier localidad representa un importante desafío. Para el caso del turismo orientado hacia la naturaleza o la cultura, el espacio visitado ya no es sólo un medio, sino la principal motivación de la visita. A diferencia de otras actividades económicas, los consumidores del producto turístico se trasladan a donde éste se encuentra, de manera que la actividad turística resulta en gran medida, sensible a los cambios que se produzcan en el territorio.

La demanda turística conforme va adquiriendo mayor experiencia, desarrolla ascendentes niveles de exigencia respecto a lo ofertado, por lo que lejos de una oferta improvisada requiere productos acabados, además de exigir una autenticidad y singularidad en los mismos. Este nivel de exigencia de la demanda obliga a realizar un ordenamiento territorial de las localidades, que prevenga y corrija desequilibrios, que integre las unidades geográficas y que de funcionalidad al territorio, en relación a la optimización de las relaciones existentes entre las actividades humanas y las productivas.

Es urgente para la región, trascender de la planificación urbana tradicional a la gestión urbana integral, de manera que se abarque al territorio y todos sus actores, en el contexto de su dinámica social, económica y ambiental; y que se tome en cuenta aquellos elementos que contribuyan a recuperar la calidad de vida en los centros poblados.

 

Referencias

[1] CASTLES, STEPHEN Y MARK J. MILLER. 2004. La era de migración: movimientos internacionales de población en el mundo moderno. Coedición de la Universidad de la Universidad Autónoma de Zacatecas y la Secretaría de Gobernación, Instituto Nacional de Migración. Fundación Colosio, Miguel Ángel Porrúa. México.

[2] GARCÍA, SALVADOR, ALVARO SÁNCHEZ. 2007. Impacto de las remesas sobre el recurso turístico de la imagen urbana en localidades de la Sierra Purhépecha y ribera del lago de Pátzcuaro, México. Investigaciones Geográficas, Boletín del Instituto de Geografía, UNAM. ISSN 0188-4611, Núm. 65, 2008, pp. 102-117. México, D.F.

[3] CENTRO CULTURAL DE ESPAÑA EN GUATEMALA (CCEG). 2010. Arquitectura de Remesas. CCEG. Guatemala.

[4] HERDOCIA, E. 2012. Análisis de la construcción de infraestructura hotelera en el casco urbano de Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango, Guatemala, Centro América. Tesis de Maestría. Universidad Autónoma de Madrid. Madrid.

 

Sobre el Autor

Erwin Herdocia Morales – Soy licenciado en Ecoturismo por la Universidad del Valle de Guatemala y Máster en Ordenamiento Territorial y Gestión Ambiental con Pertinencia Cultural por la Universidad Autónoma de Madrid. Disfruto con gran pasión del arte, la cultura y la naturaleza. Creo firmemente en el turismo sostenible como una estrategia importante para la conservación de los recursos culturales y naturales; y creo también, que éste puede resultar en una verdadera opción de desarrollo para las comunidades locales que cuentan con potencial turístico. He trabajado por más de quince años como consultor en diversos proyectos de desarrollo turístico en Centro América.

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2 comentarios

  • Hilario Lorenzo 1 junio, 2015   Respuesta →

    Recién hemos fundado una ONG, con visión y misión declaradas en nuestra página en construcción; nos gustaría hacer alianzas con organizaciones nacionales y extranjeras para trabajar el tema de turismo comunitario, biodiversidad, rrnn, medio ambiente, agricultura sostenible y artesanías en el municipio de Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango. Gracias

  • Erwin Herdocia 1 junio, 2015   Respuesta →

    Estimado Hilario, esta es una excelente plataforma para hacer ese tipo de contactos. De igual manera como sabes Todos Santos tiene un lugar muy especial en mi corazón, así que en lo que pueda colaborar ¡Yo encantado!

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