Definición de Problemas en un Proyecto de Consultoría

La gran mayoría de nuestros proyectos son financiados por agencias administradoras de áreas naturales protegidas.  Ellos son nuestros clientes y sus problemas giran alrededor de dos temas principalmente: (1) el manejo de la actividad turística para disminuir su impacto ambiental y (2) el desarrollo de empresas de ecoturismo para generar alternativas económicas.

Uno de los retos que tenemos al conversar con nuestros clientes cuando nos contactan, es que ya tienen una solución identificada sin que eso signifique que tengan claro el problema de fondo.

Por ejemplo, recientemente nos contactó el equipo directivo de una área natural protegida y nos piden una propuesta para el desarrollo de un estudio de capacidad de carga.

¿Por qué quieren el estudio? Para regular la actividad turística y evitar que las cooperativas existentes o nuevas pidan más permisos para más embarcaciones.

¿Por qué quieren regular y limitar el número de embarcaciones? Para disminuir los impactos negativos que tienen las embarcaciones en una (la más usada) ruta acuática que utilizan las cooperativas que representa probablemente menos del 1% de la extensión de la reserva.

Si el “por qué” de fondo es la prevención y/o mitigación de impactos negativos del turismo; ¿es un estudio de capacidad de carga la respuesta?

NO, porque se ha demostrado que la relación entre el número de visitantes, o en este caso número de embarcaciones, no tiene mucho que ver con la intensidad de los impactos.

¿Cuál es la solución? No sé, pero si se que podemos utilizar una metodología de toma de decisiones y planificación como Limite de Cambio Aceptable para decidir entre todos los actores cual seria esa solución.  Otra metodología muy usada en la planificación de acciones de manejo en áreas naturales protegidas es el “Marco Lógico” o “ZOPP” que identifica por medio de un árbol de problema (causas y efectos) para definir el problema de fondo.

¿Hay recetas de cocina? No, ni soluciones predefinidas.  Lo que hay son marcos de referencia para identificar los problemas de fondo y buscar las estrategias de solución que se deben poner a prueba y error.

No todas las ideas de solución funcionarán, pero por eso necesitamos aprender rápido, adaptar e implementar de nuevo.

En conclusión, como consultores que nos invitan a trabajar en un proyecto o cuando pensemos en traer a un “experto” externo hagamos el ejercicio de ¿por qué? hasta llegar a definir el problema claramente para definir un proceso adecuado que nos lleve a un abanico de respuestas a probar.

Autor
Allan Rhodes es Coordinador General y Community Manager de Ecoturismo Genuino, una Comunidad Virtual de Consultores en Ecoturismo. Padre de tres niños, consultor, conferencista y emprendedor.

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Un comentario

  • Jerónimo 3 marzo, 2015   Respuesta →

    Hola

    Que bueno que se haga este tipo de ejercicios, creo es el punto de partida para encontrar entre todos un acercamiento a las posibles soluciones de las problemáticas que emergen de la actividad turística, en especial en los espacios rurales e indígenas. A partir de mi experiencia en campo y desde la voz de los comunitarios creo que : “la regulación de la actividad no es la solución” muchos de estos atractivos y/o espacios visitados forma parte del patrimonio de toda la comunidad por lo tanto todos podrán exigir beneficios derivados de este. Si el sistema de manejo es comunal la situación se empeora. ¿será mejor entonces mejorar el sistema de distribución de los pocos o algunos beneficios del turismo en la comunidad, ejido y región? ¿transparentar los beneficios y fomentar el trabajo comunitario y no familiar y/o personal en el turismo en la comunidad? ¿Pensar en la regulación y reglamentación de precios de oferta de servicios a partir de la participación de actores locales, instituciones y sobre todo agencias de viajes, con ello incrementar beneficios comunitarios? y evitar una sobre oferta de servicios no diversificados que conlleva a un mayor conflicto entre pobladores. Hoy en día se sabe que por ejemplo las agencias de viajes poco se toca dentro de las reglas y normas establecidas en una zona protegida sin embargo las comunidades a pesar de que ellos son los dueños de esa áreas son los que en realidad acoplan sus actividades (o dejan de practicar sus actividades tradicionales caracterizados por su aporte a su soberanía alimentaria) a esas normas y al final son los pocos beneficiados en este caso por el turismo.

    Saludos Allan.

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