Tendencias que influencian al Turismo Comunitario

El turismo ha ganado un papel prácticamente estelar en la economía mundial convirtiéndose, en uno de los sectores más estudiados. Lo interesante del fenómeno, es la capacidad que posee de adaptarse a las tendencias que van surgiendo, acorde a las necesidades de la humanidad y sus nuevos intereses. Sin embargo, es vital tomar conciencia de otros aspectos de la actividad.

En el caso del Turismo Comunitario, se habla de un turismo con conciencia socio-ambiental, basado en los estándares de la sustentabilidad. El mismo, responde como una de las posibles soluciones a los siguientes fenómenos:

  • Saturación de los mercados tradicionales. Los destinos que han sido centros turísticos tradicionales por décadas, se encuentran con el inconveniente de que la capacidad de carga física de su destino, está excedida ampliamente por la cantidad de turistas que arriban a cada momento, deteriorando tanto la calidad de vida de los residentes como la experiencia de los turistas, al tiempo que se genera un fuerte impacto ambiental.
  • Búsqueda de viajes que dejen una impronta en los turistas. Para muchos, el hecho de viajar sólo por conocer nuevos destinos, ha perdido gracia. Hoy la intencionalidad de los viajes empieza a centrarse cada vez más, en obtener una experiencia interna impactante y transformadora.
  • Necesidad de escapadas cortas pero distribuidas en el año. Es cada vez más notoria la tendencia a viajes cortos a destinos no tan lejanos, pero en forma más repetida a lo largo del año, que permitan romper con la rutina de la vida cotidiana.
  • Aumento de la conciencia en la responsabilidad social y ambiental, a la hora de elegir un destino. Para muchos consumidores, ya no prima únicamente que un producto o servicio satisfaga sus propias necesidades, sino que tiene que haber un plus. Ese valor agregado, empieza a ser el hecho de pensar en todas las partes implicadas a la hora de desarrollar un producto. En el caso del turismo, se trataría del ambiente y la comunidad local entre otros.

Estas tendencias, son sólo algunas de las que se están presentando durante el Siglo XXI. Como puede apreciarse, los paradigmas que condicionan las elecciones turísticas, están mutando hacia una mirada más consciente del entorno.

El Turismo Comunitario (TC) puede ser una de las respuestas a estas preferencias turísticas, pero al mismo tiempo es vital, tomar dimensión de la responsabilidad que implica abrirse al mercado.

La consciencia no radica sólo en saber percibir el beneficio socio-económico para quienes reciben al turismo, sino además en hacer viable y sostenible en el largo plazo, el flujo turístico. Para ello resulta substancial la sensibilización y capacitación de las comunidades receptoras por dos grandes aspectos:

  • Por un lado, para que no pierdan su cultura autóctona con el paso del tiempo. A menudo cuando un pueblo prístino, comienza a recibir publico externo, se deja llevar por la novedad extranjera y ocurre que en el mediano o largo plazo, pierde su esencia, aquello que lo hacía único. Eso se debe al hecho de no tomar conciencia de que aquello que lo distingue, es lo que le da valor.
  • Por el otro lado, para saber contener al público visitante y que éste se sienta a gusto. La falta de herramientas en materia de conocimiento en cuanto a la hospitalidad turística, genera muchas veces discordia entre locales-visitantes. Esto conlleva a que el turista en lugar de sentirse nutrido por otras culturas, sienta frustración y recelo. En consecuencia, en lugar de poder apreciar las bondades de otros pueblos, termina por sentirse amenazado, lo que puede derivar en publicidad negativa para la región visitada.

Por ello, la sensibilización/educación es uno de los aspectos centrales a tener en cuenta, en esta rama que está siendo recientemente descubierta y puesta en marcha, como un potenciador de economías deprimidas. Este es el momento de indagar en sus potencialidades para desarrollarlo en pos de una sinergia que resulte, totalmente provechosa tanto para los residentes como para los visitantes.

Autor

Lic. Mariana Keoroglanian – Dirección de Proyectos de Turismo Sustentable

 Este artículo proviene originalmente de Wellness Magazine

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